“Cómo procesa el azúcar al cuerpo”

 

“Cómo procesa el azúcar al cuerpo”

El control natural del azúcar en sangre es muy complejo y puede desequilibrarse cuando uno tiene diabetes. Es importante saber que le tiene que pasar al cuerpo, y la diferencia cuando tiene diabetes. Te presentare las distintas partes del cuerpo y las hormonas que son importantes en la regulación del azúcar en sangre.

“Control del azúcar en sangre”

La insulina es el principal regulador del azúcar en la corriente sanguínea.
Es una hormona que es fabricada por las células beta y liberada continuamente hacia la corriente sanguínea. Las células beta se encuentran en el páncreas, que es un órgano detrás del estómago. Los niveles de insulina se calibran cuidadosamente en la corriente sanguínea para mantener la glucosa en sangre justo en la medida correcta.

Los niveles altos de insulina impulsan al azúcar fuera de la corriente sanguínea, hacia el músculo, grasa y células del hígado, donde se almacena para uso futuro. Los niveles bajos de insulina permiten que el azúcar y otros combustibles se liberen nuevamente hacia la corriente sanguínea.

Durante la noche y entre las comidas, los niveles de insulina son bajos y relativamente constantes. Estos bajos niveles de insulina le permiten al cuerpo aprovechar sus fuentes de energía almacenadas (principalmente glucógeno y grasa), también a liberar azúcar y otros combustibles del hígado. Esta insulina durante la noche o entre las comidas se denomina insulina de fondo o basal. Cuando no se alimenta durante un tiempo, el nivel de azúcar en sangre se encontrará entre 60 a 100 mg/dl.

Cuando se alimenta, la cantidad de insulina liberada desde el páncreas, hace un pico rápidamente. Esta explosión de insulina que acompaña al comer se llama insulina de bolo. Después de una comida, los niveles de azúcar en sangre llegan a un pico menor de 140 mg/dl y luego caen nuevamente al nivel de la línea de base (previa a la comida). Los niveles altos de insulina ayudan al azúcar a salir de la corriente sanguínea y a almacenarse para uso futuro.


Niveles de insulina a lo largo del día



"El hígado y el azúcar en sangre"

El hígado almacena y también produce azúcar:

El hígado actúa como la reserva de glucosa del cuerpo, y ayuda a mantener los niveles de azúcar en la sangre circulante. 
El hígado almacena y también fabrica glucosa dependiendo de la necesidad del cuerpo. La necesidad de almacenar o liberar glucosa es señalada principalmente por las hormonas insulina y glucagón.

Durante una comida, el hígado almacenará azúcar, o glucosa, en forma de glucógeno para un momento posterior cuando el cuerpo lo necesite. Los altos niveles de insulina y los niveles de glucagón suprimidos durante una comida promueven el almacenamiento de glucosa como glucógeno.

El hígado fabrica azúcar cuando la necesita:

Cuando no está comiendo, durante la noche o entre comidas, el cuerpo tiene que fabricar su propia azúcar. El hígado suministra azúcar o glucosa al convertir glucógeno en glucosa en un proceso llamado glucogenólisis. El hígado también puede fabricar el azúcar o glucosa necesarios al recolectar aminoácidos, productos de desechos y subproductos grasos. Este proceso se denomina gluconeogénesis.

El hígado también fabrica otro combustible, las cetonas, cuando hay poco suministro de azúcar:

Cuando está bajando el almacenamiento de glucógeno del cuerpo, éste comienza a conservar los suministros de azúcar para los órganos que siempre requieren azúcar. Estos incluyen: el cerebro, los glóbulos rojos y partes del riñón. Para suplementar el suministro limitado de azúcar, el hígado fabrica combustibles alternativos denominados cetonas provenientes de las grasas. Este proceso se llama cetogénesis. La señal hormonal para que comience la cetogénesis es un nivel bajo de insulina. Los músculos y otros órganos corporales queman cetonas como combustible. Y se guarda el azúcar para los órganos que la necesitan.



“El azúcar en sangre y otras hormonas”


Existen otras hormonas aparte de la insulina que afectan los niveles de azúcar en sangre en el cuerpo. Es importante que sepa acerca del glucagón, la amilina, el GIP, el GLP-1, la epinefrina, el cortisol y la hormona de crecimiento. 

Glucagón:

El glucagón, fabricado por las células de los islotes (células alfa) en el páncreas, controla la producción de glucosa, las cetonas, en el hígado

El glucagón se libera durante la noche, entre las comidas, es importante para mantener el equilibrio entre el azúcar del cuerpo y el combustible. Le indica al hígado que descomponga sus depósitos de almidón o glucógeno, ayuda a formar nuevas unidades de glucosa y cuerpos cetónicos desde otras sustancias. También promueve la descomposición de la grasa en las células grasas.

Amilina:

La amilina se libera junto con la insulina desde las células beta. Tiene prácticamente el mismo efecto que el GLP-1. Disminuye los niveles de glucagón, desacelera la velocidad a la que se vacía la comida del estómago, y hace que el cerebro sienta que comió una comida que lo llenó y satisfizo. Una caída en el glucagón disminuye la producción de glucosa del hígado.

GLP y GLP-1:

La gente con diabetes tipo 2 tiene cantidades subnormales de GIP, y sus células beta no responden adecuadamente al GLP-1. Esto puede explicar por qué no se suprimen los niveles de glucagón durante una comida.

Las versiones sintéticas del GLP-1, la amilina ahora están disponibles como medicinas para controlar el glucagón y el azúcar en sangre posteriores a las comidas en individuos con diabetes tipo 2.


Epinefrina, cortisol y hormona de crecimiento:

La epinefrina, el cortisol y la hormona de crecimiento son otras hormonas que ayudan a mantener los niveles de azúcar en sangre.


La epinefrina (adrenalina) se libera desde las terminaciones nerviosas y las glándulas adrenales, y actúa directamente sobre el hígado para promover la producción de azúcar (mediante la glucogenólisis). La epinefrina también promueve la descomposición, liberación de los nutrientes de la grasa que viajan hacia el hígado, que se convierten en azúcar y cetonas.

El cortisol es una hormona esteroide también secretada por la glándula adrenal. Hace que las células grasas 

y de los músculos sean resistentes a la acción de la insulina, y optimiza la producción de glucosa por parte del hígado. En circunstancias normales, el cortisol compensa la acción de la insulina. Bajo condiciones de estrés o si se suministra un cortisol sintético como medicamento, los niveles de cortisol se vuelven elevados y se vuelve insulinorresistente. Cuando uno tiene diabetes tipo 2, esto significa que puede necesitar tomar más medicamentos o insulina para mantener su nivel de azúcar en sangre bajo control.

La hormona de crecimiento se libera desde la glándula pituitaria, que es una parte del cerebro. Como el cortisol, la hormona de crecimiento compensa el efecto de la insulina sobre las células grasas y los músculos. Altos niveles de hormona de crecimiento provocan resistencia a la acción de la insulina.

 

"Azúcar en sangre y estrés"

Cuando está estresado, el cuerpo se prepara a sí mismo para asegurarse de tener suficiente azúcar o energía listas y disponibles. Los niveles de insulina caen, los niveles de glucagón, epinefrina (adrenalina) se elevan y se libera más glucosa desde el hígado. Al mismo tiempo, se elevan los niveles de la hormona de crecimiento y cortisol, lo que hace que los tejidos del cuerpo (músculos y grasa) sean menos sensibles a la insulina. Como resultado, hay más glucosa disponible en la corriente sanguínea.


"Cetonas"

Las cetonas y cetoácidos son combustibles alternativos para el cuerpo que se fabrican cuando hay escasez de suministro de glucosa. Se fabrican en el hígado de la descomposición de las grasas.

Las cetonas se forman cuando no hay suficiente azúcar o glucosa para alimentar las necesidades de combustible del cuerpo. Esto ocurre durante la noche, y durante las dietas o ayuno. Durante estos períodos, los niveles de insulina están bajos, pero los niveles de glucagón y epinefrina están relativamente normales. Esta combinación de insulina baja, y niveles relativamente normales de glucagón y epinefrina hace que se libere grasa desde las células grasas. Las grasas viajan a través de la circulación sanguínea para llegar al hígado donde son procesadas para convertirse en cuerpos cetónicos. Los cuerpos cetónicos luego circulan de regreso hacia la corriente sanguínea, son recogidos por el músculo y otros tejidos para alimentar el metabolismo del cuerpo. Los niveles de azúcar en sangre nunca suben demasiado, porque la producción es regulada por justo el equilibrio exacto de insulina, glucagón y otras hormonas.


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